Lo que marca la diferencia entre un mensaje que da confianza y uno que parece improvisado no es lo largo que sea, es que tenga siempre la misma estructura: qué es, cuánto es, y qué tiene que hacer el cliente. Cambia los corchetes por tus datos y listo — son plantillas de verdad, no ejemplos para inspirarte.
1. Enviar un presupuesto nuevo
2. Seguimiento si no ha respondido
A los 3-4 días de silencio, no reclames — pregunta. Así no suena a presión:
3. Confirmar el trabajo tras la aceptación
4. Enviar la factura al terminar
5. Recordatorio de pago, sin dramatizar
Pasado el plazo acordado (o los 30 días si no fijasteis uno), este es el primer aviso — educado, dando por hecho que es un despiste:
6. Segundo aviso, si el primero no tuvo respuesta
Si tras este segundo aviso sigue sin haber respuesta, el siguiente paso ya no es WhatsApp — pasa a hacerlo por email, para que quede constancia por escrito. Lo explico paso a paso en cómo cobrar una factura impagada sin perder al cliente.
Por qué funciona mejor mandarlo desde el chat con Faena
Estas plantillas están para cuando escribes tú a mano. Pero con TuFaena no hace falta copiarlas ni acordarte de rellenar los corchetes: le dices a Faena que cree el presupuesto o la factura y que se la mande al cliente, y ella genera el PDF, redacta el mensaje con los datos reales y lo envía por WhatsApp (y por email si el cliente también lo tiene) sin que salgas de la conversación. Si más adelante necesitas recordárselo, le pides que te redacte el mensaje de seguimiento o de cobro pendiente con los datos de ese cliente y esa factura ya rellenos — tú solo confirmas y lo envías.
Más sobre cómo encaja todo esto en cómo enviar un presupuesto por WhatsApp sin perder el seguimiento.